Cuando una persona deja de pagar su deuda de tarjetas de crédito, el banco intenta dar soluciones para que el usuario liquide, pero si no tiene éxito pide el apoyo de un despacho de cobranza, quien se encarga de cobrarle al deudor, ante ello surgen múltiples dudas sobre la seguridad y efectividad.

De acuerdo a la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), es importante que las personas deudoras conozcan a detalle las condiciones que tienen para realizar las gestiones de cobro, negociación o reestructuración, sobre todo es esencial documentar por escrito el acuerdo de pago.

Aclara que el despacho de cobranza actúa como intermediario entre el usuario y la entidad financiera, con el propósito de requerir extrajudicialmente el pago de la deuda, así como negociar y reestructurar los créditos, préstamos o financiamientos.

Asimismo, indica que su función es negociar por parte del deudor con el banco, así como brindar asesoría legal y financiera a la persona interesada; estos últimos, en ocasiones suelen cobrarlos extra.

Recomienda que la formalización del convenio se realice con el banco y no con el despacho, pues ha recibido reportes sobre personas que realizan el pago con el intermediario y este no le notifica a la institución financiera y por ende la deuda sigue vigente.

Si un despacho de cobranza te solicita dinero en efectivo o hacer depósitos en una cuenta personal sin haber resuelto nada todavía, es factible que se trate de un fraude”, indica la Condusef.

Es decir, el despacho sí puede funcionar como mediador, pero no deberá recibir directamente el pago de la deuda, sino que este se deberá dar al banco. Además, da las siguientes recomendaciones para evitar que la operación no sea exitosa:

  1. Documentar por escrito con el deudor el acuerdo de pago, negociación o reestructuración de los créditos, préstamos o financiamientos, indicando los términos y condiciones que permitan identificar la oferta, descuento, condonación o quita, si el acuerdo incluye cualquiera de estos conceptos.
  2. Señalar el importe a pagar, desglosando el monto principal, intereses ordinarios, moratorios y en su caso cualquier otro costo que sea exigible de acuerdo al contrato incluyendo los cálculos respectivos.
  3. Especificar si con ello se obtendrá el finiquito o liquidación del adeudo, o solo se cubrirá un pago parcial.
  4. Señalar claramente en el documento, el número de cuenta de la entidad financiera en el que se realizará el pago, con referencia al número de crédito de que se trate.
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También, aconseja tomar en cuenta que, desde el primer contacto del despacho de cobranza, este debe indicar:

  • Nombre, denominación o razón social del despacho de cobranza y de la persona encargada de realizar dicha actividad.
  • Domicilio, número telefónico y nombre de las personas responsables de la cobranza.
  • Entidad financiera que otorgó el crédito, préstamo o financiamiento de que se trate.
  • Contrato u operación motivo de la deuda en que se basa la acción de cobranza.
  • Monto del adeudo y fecha de cálculo.
  • Condiciones para liquidar el adeudo.
  • Domicilio, correo electrónico y número telefónico de la unidad administrativa de la entidad financiera, que recibirá las quejas por malas prácticas de cobranza.
  • Que el o los pagos solo podrán ser realizados a la entidad financiera que otorgó el crédito, préstamo o financiamiento.

Por último, da una lista del Registro de Despachos de Cobranza (REDECO) para que los usuarios sepan que realmente es un sitio de confianza, solo es necesario dar clic aquí para ver los despachos verificados por Condusef.

 

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POB/KPM