OPINIÓN: Norteamérica ante la competencia comercial de China

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La reunión que sostuvieron a mediados de noviembre los mandatarios de Estados Unidos, Joe Biden, México, Andrés Manuel López Obrador de México, y Canadá, Justin Trudeau, reflejó el interés y cierta preocupación que tienen frente a la evidente competencia comercial, principalmente de China.

Había transcurrido un lustro desde que se celebró la última reunión (2016) de “Los tres amigos”, desde que el expresidente estadounidense Donald Trump decidió suspenderlas. Por lo que, la reanudación del foro transmitió una solidaridad en la región.

La conferencia se llevó a cabo una semana y media después de que Estados Unidos reabriera, tras 20 meses de estar cerradas, las fronteras terrestres con México y Canadá. La apertura fronteriza destensó las relaciones diplomáticas que causó la separación de familias y que golpeó el turismo.

Otro aspecto importante fue que el encuentro marcó el primer acto oficial en persona de Biden con López Obrador; y también el primer encuentro del mandatario mexicano con el primer ministro canadiense, Trudeau.

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Algunos de los puntos principales en la agenda fueron la seguridad sanitaria frente la COVID-19 en América del Norte, la cooperación para el desarrollo y la migración, y la integración económica regional para acelerar la recuperación y el crecimiento económico.

Se acordó conformar grupos de trabajo para resolver los problemas de las cadenas de suministro y el abastecimiento de vacunas. Los tres mandatarios transmitieron mensajes fraternos y evitaron abordar los temas difíciles, como la migración o las disputas comerciales.

El evento diplomático demostró un interés de los líderes norteamericanos por mostrar un sentido de solidaridad estratégica frente a una evidente competencia con Asia.

Algunos de los puntos principales en la agenda fueron la seguridad sanitaria frente el COVID-19 en América del Norte, la cooperación para el desarrollo y la migración y la integración económica regional para acelerar la recuperación y el crecimiento económico.

Se acordó conformar grupos de trabajo para resolver los problemas de las cadenas de suministro y el abastecimiento de vacunas. Los tres mandatarios transmitieron mensajes fraternos y evitaron abordar los temas difíciles, como la migración o las disputas comerciales.

El evento diplomático demostró un interés de los líderes norteamericanos por mostrar un sentido de solidaridad estratégica frente a una evidente competencia con Asía.

¿En qué condiciones competitivas está Norteamérica?

El presidente mexicano tuvo una participación acertada, Norteamérica ha perdido terreno frente otras regiones como la europea o la de Asia oriental. Canadá, México y Estados Unidos representan el 13 por ciento del mercado mundial, mientras que China representa el 14.5 por ciento.

Este declive inició hace 30 años, puesto que en 1990 la participación de China era de 1.7 por ciento y la de América del Norte de 16 por ciento. De mantenerse la tendencia de la última década en otros 29 años, para el 2050 China tendrá el 43 por ciento del mercado mundial.

Norteamérica ha perdido competitividad frente a Asia y no será fácil enmendarlo. El presidente Joe Biden ha implementado aranceles a las importaciones chinas pero esto no ha resultado, pues ni el flujo de productos ha bajado ni el déficit comercial estadounidense se ha equilibrado frente al chino.

¿Qué pasos debería tomar Norteamérica?

Una mayor integración de los tres países de Norte América ayudaría a aumentar la competitividad regional, pero no solo debe ser la integración comercial sino social. La región deberá de beneficiarse de una mayor libertad migratoria, mano de obra y la disponibilidad de talento.

Por otra parte, para que la competitividad de México, Estados Unidos y Canadá se haga realidad, los tres socios deberán hacer uso del tamaño del mercado regional. Pero no deberá ser proteccionista poniéndole barreras a mercados que están creciendo a una mayor velocidad.

Por otro lado, el futuro de la competitividad es digital y no dependerá de que bloque económico tenga las ventajas de costos de mano de obra, sino de donde se diseñen los productos del futuro y se establezcan las cadenas de valor.

Sin duda, es prioritario volver a proyectar a la región como un actor importante dentro de la esfera internacional, con una sólida recuperación económica, con cadenas de suministro confiables en la región y con una población mayormente protegida frente la pandemia de COVID-19.

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Internacionalista por la UDLAP, vicepresidente de Somos Naciones en México A.C. y colaborador del COMCE Sur. Me gustan los libros de historia universal, poesía y tecnología. En mis pasatiempos toco la guitarra acústica. Soy un mexicano comprometido en el desarrollo de un mejor futuro.

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