Un año del feminicidio de Susana: sin justicia y en abandono

Susana Cerón fue asesinada en noviembre de 2020. El principal sospechoso es su ex pareja, un policía de la SSP. A un año, aún no hay audiencia para el caso.

La última vez que Susana Zenteno vio a su hija Susy Cerón Zenteno fue el 7 de noviembre de 2020. Ese sábado, su hija fue secuestrada por Efrén Hernández, un elemento de la Secretaría de Seguridad Pública de Puebla que era su pareja y se la llevó a la fuerza de su casa.

Desde ese día, Susana pasaba las noches en la ventana de su casa, en la Unidad Habitacional Xilotzingo, esperando a que ella regresara. Decenas de llamadas, mensajes, pero ninguno respondía.

El lunes siguiente, narra la mamá de Susana a Poblanerías.com acudió al trabajo de su hija, en la misma dependencia donde trabajaba Efrén. Pero, nadie supo decirle dónde estaba.

Pasamos todo el domingo, el lunes fuimos a su trabajo, pregunté con su jefa, la licenciada Carmen, y ella me dijo que le daba mucha pena lo que estábamos pasando. Yo tenía la esperanza de encontrar a mi hija en su trabajo. Fui y no la encontré”.

Fue entonces que la familia Cerón acudió a denunciar la desaparición de Susy.

A 12 días de que Efrén se la llevara por la fuerza, el cuerpo de Susy fue encontrado sin vida en el Periférico Ecológico. En ese momento, el policía estatal se convirtió en el principal sospechoso del feminicidio y se dio a la fuga.

Dos meses después, el 18 de enero de 2021, el hombre fue detenido en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas y trasladado a Puebla donde enfrentaría, según la Fiscalía del Estado, delitos relacionados con la Desaparición Forzada de Personas y Desaparición Cometida por Particulares.

Incluso, el 20 de enero, el gobernador Miguel Barbosa Huerta, aseguró que habría justicia en el caso y que el policía sería imputado y vinculado a proceso por feminicidio.

Sin audiencia y en abandono

Sin embargo, a un año del feminicidio y diez meses de haber sido detenido el presunto responsable, la familia de Susana solo ha tenido una audiencia del caso.

El abandono por parte de asesores jurídicos, así como el aplazamiento –en cinco ocasiones– de una segunda audiencia, dejan a la familia en medio de una incertidumbre y sin acceso a la justicia.

Susana Ceron
Retrato de Susana Cerón. (Foto: Lizeth Flores Jácome/Express Media)

Susana Zenteno cuenta que el retraso en este proceso ha sido por varios motivos, entre estos que el Efrén no contaba con una defensa, que la sala no estaba disponible, que la defensa había solicitado un plazo mayor, entre otros.

La primera audiencia fue en línea, y de ahí para acá nos han dicho pretextos, que porque el señor no tenía abogado, y hasta ahorita no hemos podido tener una audiencia con él”.

A esto, se suma el abandono de sus asesores jurídicos, como el caso de la licenciada Landy Rojas, quien, un día antes de la audiencia, avisó por un mensaje de texto que dejaría el caso porque se iba a postular a otro empleo.

Lo mismo ha pasado con los representantes de la Fiscalía Especializada en Investigación de Delitos de Violencia de Género contra las Mujeres de la FGE.

Por lo que yo estoy viviendo, no se ha hecho nada por mi hija, no hay justicia. Y que si hay impunidad, sí la hay. ¿Cuántas mamás están como yo? Sin saber de sus hijas, ¿cuántas madres están buscando a sus hijas y no hay una respuesta para ellas tampoco? Tiene que haber justicia para mi hija y para todas las mamás que están igual que yo.

En el caso por la desaparición y muerte de Susana Cerón, el proceso lleva dos carpetas de investigación: una por desaparición, ya que Susana fue llevada a la fuerza y otra por feminicidio.

La familia teme que la defensa quiera clasificar el delito a un homicidio, sin que el responsable enfrente la pena de hasta 50 años de prisión, como lo establece el Código Penal de Puebla.

Yo pido justicia para mi hija, porque, ¿cuántas madres como yo no encuentran a sus hijas o no hay justicia? Yo no veo que se mueva nada, y yo lo que quiero es justicia porque ese hombre la mató. Él fue, él se la llevó, él la mató”.

No obstante, de acuerdo al artículo 325 del Código Penal Federal, la muerte de Susana cumple con varias razones de género para considerarlo feminicidio:

  1. Existió entre el activo y la víctima una relación sentimental, afectiva o de confianza;
  2. La víctima fue incomunicada, cualquiera que sea el tiempo previo a la privación de la vida;
  3. El cuerpo de la víctima fue expuesto en un lugar público.

La manutención no ha llegado

Al momento de su muerte, Susana trabajaba en el área administrativa de la Secretaría de Seguridad Pública. Ahí ganaba alrededor de 2,900 pesos quincenales. Con eso, mantenía la casa donde vivía con su mamá y sus tres hijas.

Días después de encontrarse su cuerpo, el gobernador Miguel Barbosa declaró, en una conferencia de prensa, que las hijas de Susy tendrían apoyo por parte del Estado. En esa ocasión, dijo que había instruido y que había que “ayudar a esas niñas”.

Susana Ceron
Las hijas de Susana Cerón quedaron a cargo de su abuela. (Foto: Lizeth Flores Jácome/Express Media)

Susana Zenteno señala que han acudido en varias ocasiones al C5, lugar donde trabajaba su hija e incluso han entregado documentos para acceder al apoyo; sin embargo, lo prometido no ha llegado.

Asegura que dentro del C5, personal que trabaja en el área de Desarrollo Humano, cuya dirección está a cargo de Laura Flores Barrera, ya ni siquiera les permiten la entrada.

Nos dicen que para qué vamos, que su jefa tiene mucho trabajo, y que no nos pueden atender y nos sacan”

Las menores han quedado bajo el cuidado de la señora Susana, quien se mantiene de realizar labores domésticas y de lo que puedan darle sus hijos.

Por esa razón, pide al gobernador revisar el caso y ver por qué la orden de ayuda que instruyó no se ha cumplido.

Dejó a tres niñas y ella era la jefa de la casa, la que proveía todo. Pido justicia y la manutención de las niñas porque es lo que dijo Barbosa. Yo no sé si su gente no le quiera obedecer, o no entiendo”.

 

 

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POB/LFJ