La objeción de conciencia es un derecho que existe en la ley, en la que contempla el rechazo de una persona, a cumplir un mandato jurídico u obligación legal, al considerarlo incompatible con sus convicciones y/o creencias.

Estas creencias o convicciones, pueden ser de religiosas, morales, éticas, filosóficas, etc., y puede presentarse para negarse a prestar servicio militar, rendir honores a la bandera, recibir transfusiones sanguíneas en algunas religiones, entre otros.

En el caso de la objeción de conciencia médica, es definida por investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) como:

La decisión individual que toma un profesional de la medicina para dejar de realizar un acto médico científico y legalmente aprobado, debido a la transgresión que dicho acto médico hace a su libertad de pensamiento, conciencia o religión.”

Uno de los ámbitos que se utiliza la objeción de conciencia con mayor frecuencia es en el de la salud, particularmente, en la práctica del aborto, de acuerdo con la asociación Ipas México.

Objeción de conciencia médica en caso de aborto

Días después de haber declarado inconstitucional la penalización del aborto, los ministros y ministras de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), invalidó una orden de la Ley General de Salud (LGS) de México, la cual establece una objeción de conciencia ilimitada, abierta y sin lineamientos.

El artículo 10 bis de la LGS, establece que el personal médico y de enfermería del Sistema Nacional de Salud, puede ejercer la objeción de conciencia y negarse a participar en los servicios de salud que la Ley incluye.

Sin embargo, este no establece límites claros ni concretos, lo que pone en riesgo la vida de los pacientes, e implica barreras de acceso a personas que lo necesiten en alguna urgencia médica.

Los ministros y ministras de la SCJN reconocieron que la objeción de conciencia es un derecho que tienen los profesionales de la medicina y la enfermería; sin embargo, no puede ser absolutista, ejercerse sin límites, sobre todo si afecta los derechos de otras personas.

La objeción de conciencia no constituye un derecho absoluto ni ilimitado que pueda ser invocado en cualquier caso y bajo cualquier modalidad. No se trata de un derecho general a desobedecer las leyes”, indicó el magistrado Luis María Aguilar, titular del proyecto.

Arturo Zaldívar, ministro de la SCJN, explicó que entre los lineamientos establecidos por la SCJN está que el Sistema Nacional de Salud cuente con personal "no objetante" para que se pueda llevar a cabo los procedimientos como el aborto.

Es decir, podrá haber médicos que ejerzan su derecho de objeción de conciencia, sin embargo, es obligación de las instituciones de salud, tener personal que pueda cumplir el derecho de la interrupción del embarazo a las personas gestantes.

De la misma forma, se indica que no es válida la objeción de la conciencia cuando peligre la vida de una persona gestante, ya sea en urgencias médicas o si esta implica sufrir daños físicos o psicológicos irreversibles.

 

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POB/PCL