OPINIÓN: Fiscalización, rendición de cuentas y el cuidado de los números

andres-solis-columnas-headers-poblanerias

Este fin de semana, una fecha inusual, la Auditoría Superior de la Federación entregó ante la Cámara de Diputados su informe de la revisión de la Cuenta Pública del Gobierno Federal, correspondiente al año 2020.

La ASF es un órgano dependiente del Poder Legislativo y tiene la responsabilidad de vigilar el gasto del Poder Ejecutivo y de los recursos que el Gobierno Federal envía a Estados y Municipios y por eso es importante estar al tanto de la entrega de estos informes.

Se trata de un tema de gran interés público; es la revisión de cómo se gasta cada peso del presupuesto que proviene de los impuestos y se trata de la forma en cómo se comprueba cada peso gastado. Hasta ahora, producto de las mil 616 auditorías realizadas al presupuesto ejercido en 2020, se han encontrado cinco mil 393 probables inconsistencias que significarían poco más de 63 mil millones de pesos que se gastaron mal o se comprobaron mal o ambas.

Es en este momento donde el periodismo adquiere especial relevancia. Hablar de inconsistencias no significa necesariamente un acto de corrupción, pero sin duda es un buen indicio.

Te puede interesar: OPINIÓN: Por tu derecho a recibir información

Sin embargo, hacer una nota anecdótica de la presentación del informe de la ASF y reproducir los datos de la cantidad de dinero que no se ha comprobado debidamente, es insuficiente; es aquí donde el periodismo debe enfocarse en los detalles. Tan sólo el “resumen” es un documento de 298 páginas.

Para informar con certeza a la sociedad, medios y periodistas deben comenzar a hacer lo que llamamos “minería de datos”, comenzar a analizar algunas de las auditorías, pues revisar mil 161 es demasiado, pero sí revisar una muestra significativa para revisar a detalle cada una de ellas.

Hacer este ejercicio permitirá conocer con detalle cuáles son las inconsistencias que ha detectado la auditoría, qué recursos no se han aclarado debidamente y de esta forma podremos conocer los nombres y cargos de las personas funcionarias públicas responsables de esto y verificar si son errores humanos o actos deliberados para desviar el recurso público.

Te puede interesar: OPINIÓN: Tomar partido no es hacer periodismo

Hacer una revisión de las auditorías permitirá además encontrar a aquellas empresas y particulares que proveen bienes y servicios a los diferentes niveles de gobierno y saber si existen vínculos indebidos, conflictos de interés y por lo tanto probables delitos.

Hasta hoy sólo tenemos la nota del día, falta el análisis a fondo y tampoco sirve que la prensa vaya y le pregunte al presidente de la República su opinión al respecto.

Debemos ofrecer información útil a la sociedad, no reproducir versiones de algunas partes involucradas.

Pueden contactarme en Twitter, a través de:

Andrés Solís A. es periodista, autor del “Manual de Autoprotección para Periodistas” y de la “Guía de Buenas Prácticas para la Cobertura Informativa sobre Violencia”.

--
POB/RPC