El chile poblano es una de las variedades con más usos en la cocina mexicana debido a su tamaño y sabor. Es el tercero que más se produce en México, después del jalapeño y chile morrón.

Como su nombre lo indica, el chile poblano sí es originario de Puebla. Se cree que el primer lugar con siembra de chile poblano fue el Valle de Tehuacán a finales del año 6 mil a.C; aunque el estado no es el de mayor producción en el país.

El chile poblano se ha convertido en un ingrediente indispensable para la elaboración de diversos platillos, gracias a sus características, además es el favorito para rellenar con carne, atún o pollo.

A diferencia de otras variedades de chile, no se considera de un picor extremo, pero tiene un sabor definido.

Además del chile poblano con carne molida, es común hacerlos en rajas con crema, en guisos de carne con puerco o con huevo.

Mide aproximadamente 12 centímetros de largo y en la parte más ancha unos seis. Se utiliza en fresco para rellenar o hacer rajas y, al madurar, toma un color rojizo que, al deshidratarse, se convierte en chile ancho.

Entre propiedades del chile poblano destaca la vitamina C, su color verde indica que contiene clorofila, la cual tiene efectos antioxidantes, así como el hierro.

También es fuente de fibra, hierro, soluble e insoluble, que ayuda a controlar los niveles de glucosa en la sangre, así como el colesterol.

El chile poblano: ingrediente principal del chile en nogada

Para muchos poblanos, la mejor temporada gastronómica es de julio a septiembre, cuando comienzan a ofrecerse los chiles en nogada.

Este platillo presenta los colores de la Bandera mexicana. La nogada representa el blanco, la granada hace lo propio con el rojo y el cilantro el tercio verde de la bandera.

Chile poblano
(Foto: Joel Merino/Archivo)

La leyenda más popular dice que los chiles en nogada fueron creados para deleitar a Agustín de Iturbide en 1821, año que se firmó el acta de Independencia de México y los Tratados de Córdoba.

La finalidad era crear un guiso que representara los colores de la bandera, verde, blanco y rojo.

Así, todos los ingredientes de este platillo fueron seleccionados entre los productos de cada una de las regiones del estado: los chiles de San Martín Texmelucan, la carne molida de Cholula, las manzanas de Zacatlán, la granada de Tehuacán, las nueces de San Andrés Calpan.

Las peras eran del huerto del Convento del Carmen de Puebla, los duraznos de Huejotzingo, el queso de Tlatlauqui, Zacapoaxtla o Teziutlán, los piñones de Libres o de Oriental, el perejil de Atlixco, los huevos de Tepeaca, Amazoc o Acajete.

El plato donde se colocó fue de talavera poblana y la sazón de San Pascual Bailón.

Iturbide quedó fascinado con el suculento platillo, que desde entonces, se convirtió en uno de los más típicos de la gastronomía de Puebla.

Producción de chile poblano en México

64% de la producción de chile poblano se recoge en el ciclo otoño-invierno; el resto se genera en el primavera-verano, según datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP).

Los estados con mayor producción de chile poblano en México son: Zacatecas, Guanajuato, Sinaloa y Baja California Sur.

chile poblano receta
(Foto: Es Imagen)

En Puebla, de acuerdo con datos de la Secretaría de Desarrollo Rural, se siembran 320 hectáreas que generan más de 3 mil toneladas de cosecha al año, con un valor de 34 millones de pesos.

Los municipios con más siembra de chile poblano son: San Matías Tlalancaleca, San Felipe Teotlalcingo, San Lorenzo Chiautzingo y la comunidad de San Lucas Tulcingo, en el municipio de Tochimilco.

Puebla suele producir chiles que se consumen en Oaxaca, Tabasco, Tamaulipas y Veracruz; y consume chiles que provienen de Guanajuato, de acuerdo con datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera.

 

 

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POB/LFJ