Del 1 de enero al 30 de junio de 2022, en Puebla y zona metropolitana se han reportado al menos mil 678 accidentes viales, entre choques, volcaduras y atropellamientos, según cifras de la plataforma CIVIX del Centro de Integración Ciudadana (CIC).

Esto significa que, durante el primer semestre de 2022, se reportó un promedio de 9.3 accidentes al día. 86.5 de esos accidentes viales, fueron choques entre vehículos.

De los choques entre vehículos, en 7 de cada 10 son entre autos particulares, en los que tienen que ver dos o más unidades. La mayoría de estos ocurren en los carriles centrales de las vialidades.

Otros accidentes viales que se reportaron en la capital y zona metropolitana son las volcaduras, con 10 casos, y los atropellamientos con 120.

De acuerdo con la georreferenciación de los accidentes de tránsito en zonas urbanas, elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en el municipio de Puebla las calles de mayor incidencia de atropellamiento y por ende, las más peligrosas para los peatones son:

  • Bulevar Norte
  • Bulevar Carlos Camacho Espíritu (Valsequillo)
  • Avenida 4 Poniente
  • Calle 11 Sur

Hasta la última actualización de datos abiertos del Ayuntamiento de Puebla, en la capital cada 2.5 días un peatón es atropellado. Las colonias con más reportes fueron: Bosques de San Sebastián, Centro y San Jerónimo Caleras.

Según el mapa de civix, las zonas con más reportes de accidentes viales, entre choques, volcaduras o atropellamientos son: Sanctorum, Estadio Cuauhtémoc, Los Fuertes, Amalucan, 15 de Mayo, Recta a Cholula, Angelópolis, Centro, Las Torres, CU BUAP, Loma Linda y Hospital General del Sur.

accidentes viales
(Imagen: CIC)

¿Qué se puede hacer para disminuir los accidentes viales?

En varias ciudades del mundo se han implementado estrategias de seguridad para disminuir las muertes por accidentes viales.

Según la Guide for Road Safety Opportunities and Challenges: Low and Middle Income Country Profiles del Banco Mundial, la región de América Latina es la tercera con la mayor tasa de mortalidad por accidentes viales, pues mueren 19 personas por cada 100 mil habitantes.

A esto –señala– hay que sumar que año con año el parque vehicular crece sobre la falta de medidas por parte de los Estados para disminuir muertes por accidentes viales.

Casos de éxito en Europa

No obstante, se han registrado casos de éxito como en Oslo, Noruega que, en 2019, reportó cero muertes de peatones y ciclistas. Solo hubo un caso: la muerte de un automovilista que chocó contra una barda.

En Oslo, se tomaron medidas como la restricción de vehículos en las calles principales; y se aumentó la tarifa de congestión (una especie de impuesto) por manejar en el centro de la ciudad, además de bajar el límite de velocidad.

También se crearon “heart zones” de protección de niños alrededor de las escuelas que implicó el cambio físico de calles para proteger a los peatones; así como cerrar las calles al tránsito vehicular durante el horario escolar.

zona 30 o zona 50
Zona 50 en Puebla. (Foto: Es Imagen)

Casos de éxito en América Latina

En un caso latinoamericano, la ciudad de Bogotá, en Colombia, disminuyó las muertes por accidentes de tránsito al implementar progresivamente un nuevo límite de velocidad en las calles.

Este programa comenzó en 2018 en las vialidades con más accidentes donde se estableció que el límite de velocidad sería 50 kilómetros por hora.

Tras la prueba piloto de unos meses, las autoridades establecieron que esa velocidad se implementaría en más calles. El resultado fue la reducción de casi 37% de los accidentes fatales, comparado con el mismo periodo de tres años anteriores.

La tendencia a la baja que se confirmó en 2019, cuando se reportaron 505 muertes, con respecto a las 585 de 2016.

La medida quedó establecida formalmente en mayo de 2020 cuando se extendió en casi todas las avenidas de Bogotá, con la excepción de carriles de uso exclusivo para transporte público, donde se estableció una velocidad máxima de 60 kilómetros por hora.

Para las zonas residenciales, escolares o con topes más bajos, se estableció la velocidad máxima de 30 kilómetros por hora.

 


POB/LFJ