Se tenía conocimiento de que la mala calidad del aire y la exposición a PM2,5 estaban relacionados con a una mayor tendencia de enfermedades, pero un estudio terminó por confirmar esta relación.

Este estudio –realizado en Nueva Delhi y en Chennai (India) publicado por la revista científica BMJ– reveló que inhalar aire contaminado con grandes partículas de PM2.5 aumenta el riesgo de diabetes tipo 2 y está asociado a niveles elevados de azúcar en sangre.

Se midió de manera regular los niveles de azúcar en la sangre a un aproximado de 12 mil personas entre 2010 y 2017. Utilizando datos satelitales y modelos de exposición a la contaminación del aire se pudo determinar la contaminación del aire en cada localidad de los participantes durante ese tiempo.

Los investigadores observaron que la exposición a partículas PM2,5 durante un mes provocaba un aumento en los niveles de glucosa en la sangre, mientras que una exposición sostenida de un año o más incrementaba el riesgo de diabetes, lo que convierte a la contaminación y a la mala calidad del aire en una nueva causa de diabetes además de los factores de riesgo a conocidos como la dieta, la obesidad y el ejercicio físico.

¿Qué son las partículas PM2.5?

Greenpeace explica que “PM” se refieren a partículas diminutas suspendidas en la atmósfera compuestas por diversas sustancias químicas y clasificadas según su tamaño, siendo las principales PM10, PM2,5 y ultrafinas.

Mala calidad del aire
(Foto: Es Imagen)

A pesar de que se encuentran de manera natural en el ambiente, las actividades humanas como el transporte, la producción de energía a través de combustibles fósiles, la combustión en cocinas y calefacciones, las actividades industriales, incendios forestales y quemas de pastos, así como en la agricultura, generan una cantidad significativa de estas partículas empeorando la calidad del aire.


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Las PM2.5 pueden evadir las defensas del cuerpo, entrando a los pulmones e incluso al torrente sanguíneo. Se ha demostrado que agrava el asma y otros trastornos pulmonares, aumentando el riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular.

Puebla entre las ciudades con peor calidad del aire

Esto cobra importancia pues Puebla es una de las peores ciudades de México con mala calidad del aire.

En 2019, se ubicó como la tercera ciudad con peor calidad del aire, de acuerdo con los índices presentados por The New York Times, después de la ciudad de Veracruz y la alcaldía de Iztapalapa en Ciudad de México.

En mayo de ese mismo año, Puebla rebasó los límites permitidos por la Norma Oficial Mexicana y registró mala calidad del aire, esto debido a la presencia de incendios forestales y a lo generado por automóviles, camiones, fábricas, quema de madera y otras actividades.

Después, en 2020, y de acuerdo con el World Air Quality Report, Puebla se ubicó como la sexta ciudad de América Latina con mayor contaminación en el aire con partículas PM 2.5.

El reporte detalla que en Puebla se presentaron 24.6 microgramos de partículas PM 2.5 por centímetro cúbico en promedio al día, cuando la recomendación es tener menos de 12 microgramos en promedio.

¿Qué respiran los poblanos día a día?

De acuerdo con el Sistema Nacional de Información de la Calidad del Aire (SINAICA), de forma constante las cinco estaciones de monitoreo de calidad del aire que hay en Puebla reportan rebases en los límites en PM10 y PM 2.5.

Dichos parámetros se relacionan con pequeñas partículas sólidas o líquidas de polvo, cenizas, hollín (producto de la quema de carbón y los motores de combustión interna), partículas metálicas, cemento o polen, dispersas en la atmósfera que pueden provenir de automóviles, camiones, fábricas, quema de madera y otras actividades.

Mala calidad del aire
(Foto: Es Imagen)

¿Qué hacer ante la mala calidad del aire?

Para proteger la salud ante la mala calidad del aire, se recomienda:

  • Evitar actividades al aire libre, tales como ejercicio intenso, lo cual incrementa la dosis de contaminantes inhalados
  • Evitar la realización de actividades cívicas, culturales, deportivas y de recreo al aire libre
  • Hidratarse continuamente, al menos 1.5 litros de agua al día
  • Evitar el uso de lentes de contacto
  • Acudir al médico en caso de sentir molestias
  • Se recomienda no fumar
  • Evite el contacto de personas y mascotas con las cenizas, si necesita barrerlas del piso u otras superficies, humedézcalas ligeramente y no permita que se suspendan de nuevo en el aire.

 

 


POB/ROO