Los directores de las 43 unidades académicas rechazaron las acusaciones del gobernador Miguel Barbosa sobre las supuestas deficiencias que hay en el Hospital Universitario y aseguraron que la institución cuenta con acreditaciones en capacidad, calidad y seguridad.

A través de un comunicado, negaron que el hospital esté privatizado y señalaron que algunos de sus servicios se han subrogado al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) al haberse quedado sin la infraestructura que representaba el hospital San Alejandro, cerrado tras los sismos de septiembre de 2017.

El comunicado indica que, en los acuerdos del convenio propuesto por el gobierno del estado, se mencionaba que el HU debía entregar los ventiladores, monitores cardíacos y bombas de infusión a “Servicios de Salud”, términos con los que no estuvieron de acuerdo pues eso representaba, según la BUAP, dejar al hospital universitario sin equipo para la atención de otros padecimientos.

Sin embargo, el Consejo Universitario aprobó la propuesta para firmar un convenio de colaboración con los Servicios de Salud del estado ante la emergencia sanitaria por COVID-19, siempre y cuando la institución educativa brinde prioridad a la salud de sus derechohabientes.​

“Recibimos de la mejor manera el ofrecimiento de las autoridades para atender a la comunidad de la BUAP en caso de sufrir algún padecimiento relacionado con COVID-19 y, de igual forma ponemos a disposición de la Secretaría de Salud las instalaciones del HUP para atender a los pacientes reubicados de su hospital de Traumatología, ante la reconversión de las unidades hospitalarias debido a la contingencia”.

 

 

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POB/LFJ